Es indudable que el desarrollo tecnológico, al reconfigurar los términos de las transacciones de compra-venta y generar novedosos hábitos de consumo, habilita también nuevas oportunidades de negocio para las empresas. Si hace algunos años era imposible imaginar la obtención de cupones electrónicos, válidos para la obtención material de productos o servicios, hoy la compra grupal en línea es un fenómeno naturalizado y masivo. Pero además, los nuevos modos de compra – en tanto habilitan a los clientes a opinar libremente sobre los productos adquiridos – permiten a las empresas contar con nuevos datos confiables para tomar decisiones basadas en la dinámica de los diferentes mercados.
En lo que respecta al ámbito corporativo, estos cambios radicales han impulsado a las organizaciones a generar nuevos espacios para profesionales, de manera tal que sus tareas se ven extendidas y modificadas por las exigencias de la coyuntura tecnológica actual. En este sentido, es cada vez más frecuente que las compañías cuenten con personal dedicado a tareas como ser la gestión de la información o el branding de su marca dentro de distintas redes sociales; contando además con equipos enteros que encaran la negociación de cupones de descuento con pequeños comerciantes.
En la medida en que estos teamworks ocupan un lugar cada vez más central, y su desarrollo por parte de las empresas se hace más necesario, se amplían las vacantes profesionales para puestos en los departamentos comerciales. El efecto en que desemboca esta amplitud de los canales de comercialización, y que está revolucionando por completo la manera en que se piensan los nichos de negocio para el mercado actual, es el fenómeno de e-commerce.
Ahora bien, las causas por las cuales el comercio electrónico es hoy una práctica masificada no involucra solamente el cambio de hábito tecnológico mencionado sobre el consumo, sino también la tendencia de compra creciente en el país y la cultura consumista en relación con el poder adquisitivo de los diversos sectores económicos. Al mismo tiempo, comprar online reporta beneficios claros como la optimización de gastos, el acceso a servicios que implicarían costos excesivos de hacerse por vía de otros canales, la eliminación de intermediarios y la posibilidad de efectuar la compra desde cualquier ubicación geográfica.
Asimismo, las medidas de seguridad crecientes que se han consolidado entorno a los métodos de pago y la recepción segura de productos o servicios, es también una instancia que ha contribuido en la masificación del comercio por vía electrónica. Un ejemplo de modelo de negocio e-commerce cuyo crecimiento ha sido exponencial a escala local es sin duda el de las compras colectivas por internet; fenómeno que comenzó a explorarse hace un año en Argentina y que ahora registra un alto porcentaje de búsquedas de profesionales comerciales dedicados al área de e-commerce.
Es de esperarse entonces que, de continuar la economía y el desarrollo tecnológico en expansión, las búsquedas profesionales en torno a este sector continúen creciendo y colmando de este modo los nuevos espacios de optimización, utilización de la capacidad ociosa y reducción de costo de las compañías locales. El dilema que permanece irresuelto es en qué medida o por qué período de tiempo las empresas hallarán rentabilidad en el alto costo de empleo que requieren los profesionales del área, tanto más cuando ese costo es complejo de transferir a un consumidor de manera constante y estable.