El Manquehue te enseña

manquehue

 

Según mi perspectiva constantemente estamos enfrentando desafíos de toda naturaleza en nuestra vida que en su gran mayoría se remontan a la decisión primaria de pelear o huir. No solo lo vemos en el ámbito laboral sino mientras caminamos por las calles, conducimos, compramos algo o nos enfrentamos a un intercambio de opiniones. En las organizaciones actuales donde los requerimientos de recursos humanos y la empresa “people oriented” se hace más importante, los empleados se encuentran muchas veces tomando decisiones de pelear o huir en todos los flancos, internamente, hacia el mercado y con los share y stakeholders.

Así una de las actividades que más me toca observar es cómo los profesionales renuncian porque su jefe se fue, su amigo de la oficina ya no esta más o porque no existe referente en la organización para él. Así muchos se van tomando una acción huir y otros ven la circunstancia como una oportunidad y pelean.

El día sábado me levante temprano con la consigna de subir el cerro Manquehue desde Via Roja en Lo Curro con el fin de experimentar con 3 amigos un lindo esfuerzo físico. Lo que nunca imaginé fue que en cada instante que fui subiendo la correlación de hechos en esa escalonada iba a estar íntimamente relacionado con lo que sucedía en el mercado laboral y lo que desde mi rol de entrevistador había percibido en las decisiones que toman los profesionales a la hora de pelear o huir para construir su plan de carrera profesional.

La primera gran enseñanza que nos dejó la escalada fue el llevar provisiones de comida para hacer más entretenido el viaje, haciendo un stop en el trayecto para admirar la enorme muralla blanca de los Andes frente a nosotros, esos dos actos los relacioné directamente con la actividad de reflexión, contemplación e inyección de energía (comida) para continuar hacia la meta grupal. Esto indica que toda organización que no se permita un stop del día a día difícilmente llegue al objetivo sin que corra sangre a costillas del esfuerzo.

La otra gran lección que tuvimos es la de poder colaborar con otras personas que necesitan ayuda al subir comentándoles qué lugar era mejor, dónde había menos piedras o simplemente extendiendo una mano. La colaboración siempre fue un aspecto fundamental. Además durante todo el viaje nos acompañaron los gritos de aliento, tanto de nosotros mismos como de las personas que nos cruzábamos que habían subió más temprano. La motivación fue fundamental para pelear siempre. En uno de nuestros tramos finales, donde el Manquehue se vuelve más empinado tuvimos que reducir la marcha para tener mayor control y ganar estabilidad.  Esto implica que los momentos de avance se pueden tomar con mayor pausa de acuerdo a la evaluación de las condiciones del contexto, ya que el riesgo es mayor por la pendiente e inestabilidad.

En ese momento mi mente transportaba la escalada al comportamiento de una organización y pensaba cuántas empresas están dispuestas a evaluar el contexto para desacelerar su crecimiento en post de un objetivo de largo plazo, de control y de no agotar el recurso? Mi respuesta era: pocas realmente. El último tramo fue emotivo y por fin llegamos a la cima, merecido premio, abrazo colectivo y a contemplar como un condor la mejor vista de la cordillera y de Santiago que he tenido. El premio llegó,  y el éxito estuvo relacionado con que todas las decisiones que tomamos fueron pelear y no huir, siempre nos motivamos, detuvimos cuando correspondía, nos alimentamos, reflexionamos y buscamos el mejor camino a seguir.  Hoy pensaba, cuánta gente con excelentes capacidades decide irse de su trabajo porque su jefe no le gusta? O porque el ambiente no es positivo? Y cuántos profesionales deciden quedarse y cambiar las circunstancias? Obviamente el mercado laboral lo regula la oferta y demanda que al cruzarse dan equilibrio, aunque estas decisiones son las que muchas veces modifican esto.

Mi visión hoy en día es alentar a las personas a pensar dos o tres veces antes de que quieran huir de una circunstancia, hablarlo internamente y utilizar las enseñanzas del Manquehue ( reflexión, contemplación, des-aceleración, pausa, etc). Esto nos ayudará a adoptar la opción pelear,  la cual tengo la convicción que en general es la mejor. Para que esto ocurra todas las personas deben comprometerse con manejar la información y las circunstancias con mucha madurez,  hay decisiones que luego quedan en nuestra hoja de vida y son irremediablemente imposibles de borrar. Quien huye una vez, lo volverá hacer y quien se retira porque su ciclo esta concluido es porque agotó todos los mecanismo de pelea posible para un objetivo exitoso. Finalmente, el Manquehue me enseñó que para triunfar hay que pelear y que antes de huir hay que reflexionar, pausarse y contemplar la situación.

2 comentarios en “El Manquehue te enseña

    • Juan Ignacio Silva dijo:
      Avatar de Juan Ignacio Silva Gasparoli

      Gracias Verónica, es como tu dices, el gran problema que tenemos los seres humanos es que no nos damos cuenta del mensaje que tenemos adelante, y cuando lo observamos fue tarde! te mando un cariño y gracias por comentar la reflexión.

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