Estaba comenzando mi jueves temprano ya que tenía organizado un taller en la Universidad de los Andes sobre cómo encontrar el primer empleo, y mientras hacía mi rutina normal pensaba en cómo podía captar la atención de un auditorio que en general encuentra en su entorno cualquier motivo de interrupción, con el celular como principal enemigo, y el sueño el segundo. Se me ocurrió comenzar la clase con música, algo que esté de moda, y mientras se completa la sala me acerqué a cada uno para darles un bolígrafo de Page Personnel. Al completarse la sala y como ya sabía que una de las participantes practica yoga, la invite al centro del salón para realizar 3 ejercicios de estiramiento que todos repetimos. La clase estaba lista, despierta, atenta y con los ojos bien abiertos. Ahí pensé: esto me gusta... Por qué llegué a esa conclusión? Porque lo disfruté. Seguir leyendo